CONOCIENDO EL FENG SHUI

Feng Shui: La semilla del bienestar que sólo se riega con sentido común

– ¡No me vengas con cuentos chinos! (nunca mejor dicho) – Le dije a mi hermana en aquella ocasión

– A mi háblame de cosas reales, de evidencias, de causa-efecto, de fuerza, aceleración y energía – 

¡Qué lejos estaba!

Antes de nada es importante remarcar que, aunque siempre me ha fascinado la idea de crear espacios armoniosos, la idea de tener que recurrir a “magia” china o a conocimientos exóticos sobre ella, nunca me atrajo especialmente.

Mi encuentro con el Feng Shui surgió por casualidad, a raíz de un libro que mi hermana trajo a casa. La simple portada me cautivó, ya que en ella predominaba la imagen de una estancia de madera, nada parecida a mi idea de arte chino, donde esperaba encontrar cosas rojas y doradas, dragones, símbolos, etc….

Un mostrador, una ventana y un jarrón con flores… ¿Algo tan sencillo podría transmitirme de una manera tan clara la esencia de armonía y tranquilidad?

La respuesta es SI

Podría estar horas mirando la portada y no me cansaría

El secreto no está en lo que muestra, sino dónde está cada cosa que muestra y qué relación hay entre ellas y de ellas conmigo.

En esa época de mi vida nada me podía hacer imaginar que terminaría escribiendo sobre Feng Shui, pero la semilla de la búsqueda de la paz y la armonía con las cosas, se regó por primera vez ese día con aquella experiencia Feng Shui …

… y comenzó a brotar tímidamente en mí

Como decía al principio, la idea de tener que recurrir a mística oriental, a conceptos poco usuales en la vida cotidiana, a “tortugas que nadan sobre el mar del universo” o ideas similares, frenó aquel brote en mí durante muchos años.

Un buen día pensé: Igual que para aprender una religión occidental se recurre a parábolas como muestra de los conceptos abstractos que se quieren enseñar, quizás el Feng Shui utiliza conceptos como cielo, tierra, chi, sheng como vehículos para explicar ideas difíciles o abstractas.

Visto de otro modo… los conceptos que aquí veremos poco a poco y comentaremos tienen esos nombres porque los ideó gente oriental, sencillamente eso.

El Feng Shui es como un “idioma”, vehículo de lo importante, por lo que para el lector que sea demasiado científico o escéptico con los horóscopos o con las energías, simplemente que lo traduzca a su lenguaje vehicular adecuado.

Para Luke Skywalker el chi del Feng Shui se llama “La fuerza”…

Para muestra un jedi, ¿no? 😉

Para quien tenga curiosidad sobre la imagen que yo vi en aquel libro, es esta:

Libro "Feng Shui paso a paso"

¡Libro muy recomendable, por cierto!

Me encantaría poder saber tu opinión sobre lo que escribo, si te ha funcionado, si te ha sorprendido, si te parece farfulla… lo que quieras.

Lo peor que podría pasar es haberte dejado completamente indiferente

¿Es así? ¡¡¡Cuentamelo!!!

Me encanta saber que hay alguien al otro lado

Leticia Peña

Científica de profesión, estoy experimentando un proceso de transformación para dedicarme a lo que de verdad me apasiona: Decoración y consultoría Feng Shui.
Contínuamente me estoy formando profesionalmente en Feng Shui e interiorismo para darte el mejor servicio.
Mientras tanto quiero compartir contigo lo que sé y lo que yo misma he experimentado en mi casa y mi trabajo. Quiero ayudarte a estar por fin a gusto, estés donde estés.

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